El equipo
Somos un estudio pequeño, lo que significa que cada encargo pasa por las mismas manos desde el primer boceto hasta la entrega final. Sin intermediarios, sin capas de gestión: solo conversación directa y trabajo bien hecho.
Dirección de arte
Fundadora y directora creativa
Con más de una década trabajando para editoriales y marcas de moda, Lucía define el concepto visual de cada proyecto. Es quien traduce el brief en una dirección clara: paleta, tipografía, tono fotográfico y estructura narrativa.
Formación: Máster en Dirección de Arte y Diseño Editorial, EINA.
Identidad y packaging
Diseñador gráfico senior
Marcos se encarga de que cada sistema visual funcione en soportes reales: etiquetas, envases, papelería y señalética. Le interesa especialmente el trabajo con pequeñas marcas gastronómicas y productores locales que necesitan una imagen propia y consistente.
Experiencia: 8 años en estudios de branding independientes.
Fotografía y producción
Fotógrafa de producto y editora
Elena coordina las sesiones de fotografía de producto y retrato, desde la dirección de modelos hasta la postproducción. Su trabajo busca que cada pieza se vea natural, con luz honesta y texturas reales, sin artificios innecesarios.
Especialización: bodegón editorial y fotografía gastronómica.
12 años
de experiencia combinada en dirección de arte y diseño editorial.
40+
proyectos entregados para marcas culturales, gastronómicas y de moda.
100%
del trabajo realizado internamente, sin subcontratar fases creativas.
Preguntas frecuentes
Reunimos las preguntas que más nos plantean quienes se acercan al estudio por primera vez. Si no encuentras lo que buscas, escríbenos y te respondemos personalmente.
El primer paso es una conversación breve sobre tu proyecto: qué hace tu marca, a quién se dirige y qué te diferencia. Con eso preparamos un brief inicial y una propuesta con el alcance, los plazos y el presupuesto estimado. No hace falta que llegues con un documento cerrado; muchas veces el punto de partida es solo una idea.
Nuestra experiencia se concentra en marcas culturales, gastronómicas y de moda, pero no es un requisito cerrado. Lo que nos interesa es que el proyecto tenga una historia clara y ganas de construir una imagen propia. Si tu sector encaja con esa forma de trabajar, podemos explorarlo sin problema.
Cada propuesta se adapta al proyecto, pero suele incluir la investigación inicial, la definición del concepto, bocetos y paletas cromáticas, y la aplicación en los soportes que necesites: packaging, papelería, piezas digitales o fotografía de producto. Documentamos el proceso para que veas cómo evoluciona la idea desde el primer esbozo hasta la entrega final.
Depende de la complejidad y del número de aplicaciones. Una identidad básica con manual de uso puede llevar entre cuatro y seis semanas. Un proyecto más amplio, con packaging y fotografía de producto, suele necesitar de ocho a diez semanas. Al inicio del encargo fijamos un calendario con hitos claros para que sepas qué esperar en cada fase.
Entregamos tanto los archivos finales listos para producción como los archivos fuente organizados por carpetas. Eso incluye las versiones editables de los logotipos, las paletas en distintos formatos y las guías de uso. Así tu equipo o un proveedor externo puede trabajar con los materiales sin depender de nosotros para cada ajuste menor.
Cada proyecto incluye un número de rondas de revisión definido en la propuesta. Si después de la entrega final surge una necesidad nueva, podemos acordar una sesión de ajustes puntuales con un presupuesto aparte. Preferimos que la marca siga viva y se adapte con el tiempo a que se quede congelada en un único diseño.
¿Prefieres hablar directamente de tu proyecto? Cuéntanos en qué fase está tu marca y te orientamos sobre el siguiente paso.
Contactar con el estudioTrayectoria del estudio
Lumvika nació en 2016 como un proyecto de dos personas con una mesa compartida y una idea clara: el diseño editorial podía servir a marcas con contenido propio. Hoy trabajamos con vinotecas, cafeterías de especialidad y eventos de moda local, manteniendo el mismo proceso artesanal de los primeros encargos.
2016 — El primer encargo
El primer proyecto fue la carta de un restaurante de barrio. Sin presupuesto para imprenta, optamos por risografía y encuadernación manual. Esa limitación definió nuestro enfoque: trabajar con lo que existe y convertirlo en una decisión de diseño, no en una carencia.
2018 — La primera identidad completa
Pasamos de piezas sueltas a un sistema integral: logotipo, packaging, uniformes y señalética. El cliente necesitaba coherencia entre el mostrador y las bolsas de papel. Aprendimos a documentar cada decisión para que el equipo pudiera aplicarla sin depender de nosotros.
2021 — El salto al sector cultural
Los proyectos culturales llegaron con necesidades distintas: plazos cortos, soportes múltiples y públicos diversos. Rediseñamos nuestro flujo de trabajo para producir campañas completas en menos tiempo, sin renunciar a la fase de exploración conceptual que da carácter a cada pieza.
2023 — Consolidación del portfolio
Tras años de encargos variados, estructuramos el estudio en tres áreas: identidad visual para marcas gastronómicas, dirección de arte editorial y packaging con criterio sostenible. Esta especialización nos permite rechazar proyectos que no encajan y profundizar en los que sí lo hacen.
120+
Proyectos entregados desde 2016, desde cartas de restaurante hasta identidades completas para marcas locales.
40+
Clientes recurrentes que confiaron en más de un encargo, lo que nos permite construir relaciones de largo plazo.
3 áreas
Identidad visual, dirección de arte editorial y packaging. Cada proyecto se aborda desde una de estas disciplinas.
Historia del estudio
Lumvika nació como un taller pequeño y hoy sigue siendo un estudio independiente. Esta es la cronología de cómo pasamos de encargos sueltos a proyectos completos de dirección de arte.
2016
Empezamos maquetando revistas culturales locales y catálogos de exposiciones. Aprendimos a trabajar con plazos cortos y presupuestos ajustados, lo que definió nuestra forma de organizar el proceso.
2018
Una vinoteca de barrio nos pidió renovar su imagen completa. Ese proyecto nos enseñó que la identidad no es solo un logotipo: son etiquetas, papelería, señalética y decisiones de color aplicadas en soportes reales.
2020
Comenzamos a trabajar con cafeterías de especialidad y restaurantes independientes. El packaging se convirtió en un campo central: envases, etiquetas y sistemas de impresión que resisten el uso diario.
2022
Incorporamos un pequeño set fotográfico al estudio. Ahora controlamos la luz, las texturas y el encuadre desde el boceto hasta la imagen final, sin depender de terceros para las piezas clave.
2024
Hoy trabajamos con marcas culturales, gastronómicas y de moda que buscan una imagen diferenciada. Cada proyecto documenta el proceso completo, desde el brief inicial hasta la entrega final.